sábado, 31 de octubre de 2009

Hay Amores Diferentes (POESIA)

Hay amores diferentes

Hay en la vida de todo
Amor, odio, vanidad
Y hay riqueza y hay maldad

Arropando a los que viven
Mientras los mares reciben
Orgullosos al gran río
Reverdece aquel olivo
En la loma bendecida
Señor haz de nuestras vidas

Dulce día que atesore
Invádeme de colores
Frente a la noche sombría.
Emana en mí tu alegría,
Reforzada con tu amor
Empiezo a ver de ti el don
No lo niego que yo quiero
Tener todo lo que puedo
En un puñado de flores
Son tus rosas las mejores
Si las tenemos de frente
Seré feliz sin temores
Si hay amores diferentes


Amaury Enrique González Rolon
Todos los derechos reservados



Algo anda mal

Algo anda mal cuando no disfruto
Lo que me sosiega, que es mi soledad.
Algo anda mal cuando con insultos
Que bien que me siento viéndote llorar.

Algo anda mal si tu compañía
No me satisface, si no sofocar.
Algo anda mal cuando por no verte
Me escondo en mi orgullo para lastimar.

Algo anda mal si te amaba a ciegas
Y sin yo pedirlo te logré olvidar.
Algo anda mal cuando al despertarme
No estás a mi lado y no me veo llorar.

Algo anda mal porque yo te amo
Bríndame tu ayuda para yo triunfar.
Y seré tu amado abnegado y noble
Y seré tu vida y tu respirar.



Amaury Enrique González Rolón
Todos los derechos reservados


Alberto


Amé a ciegas tu nombre
Aunque no había espacios
Añoré tus labios un día besar
Asomé mi rostro por una ventana

La brisa más suave me quiso tocar
Ligera caricia fue allí tu sonrisa
La alegría mía no tenía fin
Los días que vendrían

Bien bendecirían
Buenos sentimientos
Bondades sin fin

Esfuerzo sincero
Por ganar tu alma
Entusiasmo mucho
Por tocar tu piel

Repondré en tu vida
Todo lo perdido
Reyes de un amor
Que no tiene fin

Te daré mi vida
Clara y sin medidas
Te entregaré el alma
Para amar feliz

Osaré ser único
E incomparable
Obtendré tu vida
Sólo para mí



Autor: Amaury González Rolón
Todos los derechos reservados

Con tu aroma

Me desperté con tu aroma
Y me levanté a buscarte,
Pero nunca pude hallarte
Era de mi mente broma

Y de pronto vi el reflejo
De tu rostro tan moreno
Y me puse como tonto
Cuando llego tu recuerdo

Me regresé al dormitorio
Y busque caer en sueño
Para ver si recobraba
Tu olor en ese empeño

Mas al no conseguirlo
Me puse a escribir de pronto
Un poema que dijera
Lo bueno que fue ver tu rostro


Declaración

En la noche con la luna
Y en el día con el sol
A ti te entrego mi amor
Como a persona ninguna.

Y hablaré en una tarima
De lo mucho que te quiero
Y será el mundo el primero
En conocer de mi amor.

Y la luna en resplandor
Le contestará al gran astro
Yo ilumino con el rastro
Que me das tú, mi gran sol.

Y te mostraré mi amor
Ante todo el que nos mire
Y aunque alguien se retire
No esconderé mi sentir.

Pues así voy a decir
Al mundo que nos rodea
Que si mi amor no les queda
Es dulzura para mí.

Y aunque se oponga tu padre
Y mi madre y las familias
Será solo pura envidia
Lo que a todos les invade.

Y para que el amor no acabe
Realizaremos el sueño
De trabajar con empeño
Para salvar lo prohibido.

Y desde hoy yo te digo
Que siempre te voy a amar
Y si nos quieren separar
Lucharemos cual guerreros

Y al final demostraremos
Que nuestro amor es muy puro
Y estaremos siempre juntos
Para tener buen futuro


Eddie

Estaban el sol y la luna
Esperando un día encontrar
El momento más apropiado,
Escaparse a un lugar especial.

De pronto y sin percatarse
Dieron rienda a su deseo
Dándose de uno y otro
Dos semillas que se unieron.

Dará esperanza y anhelo
De haber nacido de amor
De ese retoño querido
Don de nuestro Creador

Inmensa fue la alegría
Inmediata reacción
Inundaron de fantasía
Inmediatamente su corazón.

Esperanza compartida
Emoción y gran revuelo
Emanará a esta vida
El varón, otro gran sueño.

Autor: Amaury Enrique González-Rolón


Jose Roberto


Juntáronse dos semillas
Ocurriendo de su unión
Semejante criatura
Especial, llena de amor

Regresaba la alegría
Obraría para bien
Brindaría a gente buena
El más grande amor de si
Retomó nuestra ternura
Trajo paz, felicidad
Oramos que su presencia, nos dure una eternidad


Que tiene la mujer

Que tiene la mujer
que con verme me ciega
que con solo un roce
mi corazón acelera.

Que tiene la mujer
que cuando me besa
mi mente convierte
en inmensa sorpresa.

Que tiene la mujer
que me quema en su fuego
si encuentro su rostro
en el brillante espejo.

Que tiene la mujer
la mujer que amo
que si no la veo
no tengo descanso.

Que tiene la mujer
la mujer que me ama
que se entrega toda,
no le importa nada.


La mujer de mis sueños


La mujer que vive
dentro de mis sueños
es una que tiene
encantos inmensos.

Es la que domina
mi carácter bravo
es la que me incita
a volverme santo.

Es la que despierta
al león dormido
dentro de mi alma
se siente el rugido.

Es la que me duerme
con dulces susurros
cuando con insomnio
descubre que sufro.

La mujer que sueño
me despertó hoy día
y es mas hermosa
de lo que creía.


La mujer que amo


La mujer que amo
no sabe que existo
me ignora altanera
mientras yo resisto.

La mujer que amo
sabe lo que siento
y yo no resiento
este amor insano.

La mujer que amo
se robó mi alma,
la guardó un cofre
que no vale nada.

La mujer que amo
hoy decidió hablarme
y solo me ha dicho
que no puede amarme



Poemas dulces, de mis raíces amargas

Hilaré la vida que me ha maltratado
Con hilos de azúcar para atar la carga
Y le diré al mundo lo que he pasado
Haré poemas dulces, de raíces amargas.

Sembraré esperanza en los que me sigan
Daré yo el ejemplo del que siempre marcha
Viajaré el sendero de la vida misma
Sin sentir rencores que amarguen mi alma.

Amaré a caudales aquel que me ame
Borrando así el odio de mí herida alma
Dejaré el pasado que en el viento viaje
Al final del mundo, a su profunda entraña.

Viviré mi vida sin resentimientos
Mientras más alegre, más será mi calma
Hilaré la vida con hilos de azúcar
Haré poemas dulces, de raíces amargas.



Por fin

Por fin me sentí yo amado
Con la fuerza del viento bravío
Sentí en mí el manar de un río
De aguas calientes y puras.

Sentí de ti la ternura
Que regala el que la tiene
Llegará el que nunca viene
A mostrar con gran bravura.

Y la luz de aquella luna
Brillará más que un lucero
Y al nosotros ser sinceros
No habrá distancia alguna.

Hilos de plata de luna
Convertiranse en enlace
De aquel que con mucha clase
Comparte con otros su don.

Y seremos tú y yo
Los que aman sin medida
Los que roban a la vida
Su respiro en un instante

No habrá ser que nos desplante
Cuando te muestre mi amor
Y me darás tu candor
Cada minuto e instante.



Por haber amado tanto

Por haber amado tanto
Se rompió mi corazón
Y se acabo la emoción
Que una vez sentí en antaño.

Y me caí del peldaño
En el que estaba ubicado
Y quedé desconcertado
Cuando supe que te ibas.

De lágrimas hice mi vida
Para ahogar aquel dolor
Y le pedí al Redentor
Que me llevara a su lado
Pues si mi vida acababa
Cometería un pecado.

Hoy estoy recuperado
Y me enfrento así a la vida
Que dejo profunda herida
Que por fin ya se ha sanado.

Pero no seré yo esclavo
De la amarga soledad
Me volveré a enamorar
Pero con mucho cuidado



Quisiera alcanzar las estrellas

Quisiera alcanzar las estrellas
Que brillan cuando se va el sol
Que osado si las alcanzara

Un día esa será mi misión
Urgido por la gran certeza
Ungido por EL Creador

Iré con tesón a mi meta
Inflado de gran emoción

Daré mi mayor, gran esfuerzo
Decidido a llegar hasta el fin

A los que me presten sus fuerzas
Agradecido estaré yo sin fin

No me rindo aunque se haga difícil
No hay obstáculo que pare mi andar

Invencible iré yo, tras mis sueños
Incansable en mí caminar

A Quidani Xavier González Morales
De Tío Amaury
Mayo 2004




Siempre yo podré volar


Siempre yo podré volar
Porque conservo las alas
Que me fueron regaladas
En mi eterno caminar.

Y me muevo entre las nubes
Grises y otras veces blancas
Que me permiten ser franca
Una vez que ellas se sube.

Y allí encontraré un querube
Que me cumpla algunos sueños
Que me permita risueño
Tener lo que nunca tuve.

Y que al moverlas el viento
Las lleve hasta el azul mar
Que siempre las va a esperar
Para así calmar su aliento.

Y en mi rostro cuando siento
La brisa que me acaricia
Te llegará la noticia
De que volando me encuentro.

Por eso presente tengo
Que no me debo cansar
Porque aunque pasen los años
Siempre yo podré volar.



Solo los que aman

Solo los que aman, podrán volar
Porque le saldrán las alas
De mariposas doradas
Que se enfrentan con el mar.

Y lo podrán demostrar
Abrazando al mundo entero
Y sacaran del tintero
Versos para enamorar.

Y se dejaran amar
Con luna llena brillante
Y serán fino diamante
Radiante cual luz divina.

Y ofrecerán joya fina
Que será su corazón
Así llenas de emoción
Pues su amor no se termina.

Y con sus alas doradas
Viajaran el mundo entero,
Recorrerán el sendero
Que le marque su pasión.

Y será una bendición
Gritarle a todo humano
Que vuelan de lado a lado
Porque aman de corazón.




Te entrego una rosa blanca



Te entrego una rosa blanca
Como muestra de mi amor.
Te entrego mi corazón
Que de latir no se cansa.

Y te brindo la confianza
Que tu alma necesita
Para que sople la brisa
Que equilibre tu balanza.

Y formaremos alianzas
A favor de los que aman
Pues al final los que ganan
Tendrán tesoros y lanzas.

Para defender su amor
De los que de ellos disienten
Y cuando al final se enfrenten
En la batalla del sol.

El que saldrá vencedor
Será el que brille con fuerzas.
El que haya tumbado puertas
Para cruzar las fronteras.

Y así serán las primeras
Frases de amor permitidas
Para que acabe la espera
De los corazones rotos.

Por eso amor yo soporto
Las ofensas temerosas
Por eso te entrego rosas
Y no rojas, sino blancas.





Tú me muestras


Cuando me miro en tu rostro
Y el reflejo de tus ojos
Demuestra mi alma feliz,
Agradezco al Rey del cielo
Por haberte traído a mí.

Y cuando de tu sonrisa
Se muestra brillante
Tu ternura y buen querer
Me desvivo para verte
A carcajadas responder.

Y cuando me hablas,
tus susurros suenan
cual canción de cuna
Que al amanecer
de pronto me llevan
Al más bello viaje,
al de tus entrañas
poder recorrer

Y si me acaricias, con manos de seda
Ardientes deseos mostrará mi piel
Y si me deseas, pero no me tocas
Con solo mirarme, me derretiré.

Vivian

Vive aquí en mis días
Virtuosa doncella
Vistosa y alegre
Vibrante y sagaz

Irradia su rostro
Inmensa ternura
Implanta semilla
Inmensa de paz

Viene a socorrerme
Vivaz y radiante
Vuestra hermosa dama
Va a lograr tenaz

Inmediatamente
Izar su bandera
Incansable y digna
Inmensa en su afán

Al que la conoce
Aumenta su fuerza
Al guiar con sapiencia
Ahora su andar

No se olvida nunca
Nos da de su tiempo,
Nuestra amiga siempre,
No nos negará

Autor: Amaury Enrique González Rolón
Todos los derechos reservados

viernes, 30 de octubre de 2009

Cartas para mi hermana

I

Junio 2006

Querida hermana:

Todavía te extraño. Los días pasan y veo como todos regresan a sus labores cotidianas. Yo he tenido problemas en adaptarme a tu ausencia. A veces lloro, otras, mientras pienso, dejo que el tiempo y la mente jueguen con mi realidad. He perdido mucho. Aunque el trabajo a veces me libera de la tensión, por estos días, no consigo concertarme en nada, incluso a veces se me olvidan las cosas más sencillas. Todo el que me habla me dice que con el tiempo iré aceptando tu partida y regresaré a la normalidad, pero viendo lo difícil que se me está haciendo esto, lo dudo. La idea de suicidarme ronda mi mente constantemente, pero que seria de Mami y Papi afrontando otra pérdida tan cerca e innecesaria. Aunque evalúo todo el daño y dolor que causaría, la idea no cesa de llegar. Te he soñado varias veces, y estás tranquila y feliz. En un salón con Tití Carol y otras personas que no logro distinguir. Donde estás, también está Mami Paula. La he visto en sueños, cerca de ustedes, como si las cuidara, igual que cuando estaban vivas. Aun con toda nuestra formación religiosa protestante, se me ha hecho sumamente difícil aceptar que no estés más. Aunque siempre supe que te amaba mucho y que tu larga enfermedad haría su escena final, no puedo comprender.Cuando vuelvas déjame saber como estás.
Recuerda que siempre te amo y que te extraño de veras. Tal vez más de lo que nunca pude imaginar. Cuidate y cuidame.

Tu Hermano menor ,

Fabrizzio

P.S. Dile a Mami Paula, que me visite más a menudo.



II



agosto 17, 2006



Querida Hermana:

Hoy he sido admitido en el Hospital Psiquiátrico, por depresión severa con ideas suicidas con plan de ejecución. He tenido cambios en el comportamiento y problemas de alimentación. Nada me importa. La vergüenza de ser tildado de loco me ha llevado a hacer a un lado los pocos amigos que tengo. No quiero ser la burla y menos que sientan pena de un enfermo mental. Mi orgullo y arrogancia no me lo permiten. Aquí ya me quitaron los medicamentos para controlar la migraña y el dolor, así que te podrás imaginar el monstruo que hay en mi, peleando con la desintoxicación, es horrible, veremos cuanto dura. Te digo que si vamos a evaluar, en este país, la verdad es que esta lleno de gente loca, si pero, loca por que le den el seguro social. Es bochornoso, la de gente sin escrúpulos buscando pensionarse, porque no quieren trabajar más. Increíble. Este lugar es horrible, es como estar en la cárcel. Te acuestas a las 10 pm , te levantan a las 6 am obligado y el régimen de pastillas que a veces no te hacen ni puto efecto. Los pacientes son raros y los empleados peor, si hasta hay gente en tratamiento psiquiátrico trabajando de consejero, que se puede esperar. No me dejan hacer nada que pueda alterarme y causarme convulsiones, es horrible. Hemos hecho un grupo que nos llevamos bien, hacemos chistes, leemos la biblia, oramos. Bueno en la próxima te seguiré contando.

con mucho amor,

Fabrizzio




III



agosto 2006



Querida hermana:

Hola. Espero me estés vigilando. Desde que llegue he llorado bastante, aunque ya estoy más adaptado a este lugar. El doctor es un odioso de primera, (lo que yo digo una enema de ajíes caballero), se cree galán de TV, pero por lo menos sabe lo que hace, es super profesional. He logrado hacer buena relación con todo el personal. No soy el paciente común, pero trato de mantener un balance para evitar problemas. Al verme diferente, estoy buscando una razón divina de porque estoy aquí. ¿Tengo algo que hacer? No lo sé.

Ya estoy cerca de que me den de alta, la familia tiene que venir a hablar con el consejero. Yo quería que viniera Alma, pero esta cuidando a Gabriel. Jorge Luis vino con Mami, ellos tiene que discutir los posibles problemas que pudieron traerme aquí. Estoy muy contento con que Jorge Luis haya venido. Luis Ángel, viviendo en la la land, al igual que Papi Jorge Enrique. Alma Janice en las nubes no se entera de nada. Ya estoy muy tranquilo conmigo y no me importa lo que digan los demás, como yo no vivo su vida, les queda terminantemente prohibido comentar sobre la mía.
Bueno nos mantendremos comunicados.

un beso,

Fabrizzio

IV

enero 2007

Querida Hermana

Como has estado, ha pasado mucho tiempo, te tengo una noticia. Ya somos abuelos Heidi ya parió, tuvo un nene se llama Diego es lindo se parece a ella, chinito. Como tú sabes, ella muy independiente. Ya está muy bien establecida en su apartamento y sigue muy bien en el trabajo. Tambien adopte a Rudiann y a su nena Fabila es hermosa, ella esta siempre cerca de Heidi. Yo continúo con la doctora, me ha dicho que no puedo trabajar por ahora, por mi seguridad y la de los pacientes, me dió la carta de incapacidad y me envió al seguro social, estoy esperando la decisión de ellos. Esto de esperar es un poco tedioso, sin dinero, las deudas, los cobradores llamando, pero nada, todo tiene remedio, menos la muerte. Ya voy perdiendo varias cosas, hoy se llevan el auto nuevo de diseño limitado que compré, pero bueno nada es para siempre. Ya nos acostumbraremos a tener un carro nada más. Bueno ya dejo de agobiarte. Todavía te extraño,

Te ama siempre,
Fabrizzio

viernes, 23 de octubre de 2009

El Cafetal

Los días en el cafetal siguen pasando y más nos hundimos en el desenfreno de la pérdida, no sólo del café, pero también del dinero invertido, y todo por los malos manejos de la gente que está al frente. Este año por fin Tomás, al que todos llaman el alemán, logró que lo dejaran de capataz y junto al nuevo administrador, que con su cara de bobo nos ha tomado el pelo a todos, llevan este recogido tambaleándose más que un borracho. Tomás es un campesino del área que aunque siempre ha trabajado en el recogido del café, se cree más que sus compañeros, a los que desprecia y humilla cada vez que puede. Este año está que no cabe de la alegría, pues ahora no sólo que los puede humillar, sino que también está por encima de ellos y con poder, que tristeza. El nuevo administrador, vino de San Juan, con mucha preparación académica, pero de educación, muy poco, seco, rudo y de unos modales que ni un bárbaro. Su nombre es Juan González, es abogado y CPA. Tiene convencidos a los hacendados que es el mejor administrador que hayan podido conseguir y ellos campesinos humildes y bobos, se dejaron convencer con los títulos y diplomas. Esta hacienda tiene cientos de cuerdas sembradas de café, que a finales del siglo pasado suplían gran parte de las necesidades de este pueblo y los pueblos cercanos, inclusive, se llegó a enviar a España a petición del Rey. Por lo menos la mano de obra todavía no escaseaba, las filas a veces eran interminables y se continuaba recogiendo el grano sin problema. Dicen que darle poder a un pobre es ponerle un arma en la mano y eso fue justamente lo que paso con Tomás, él ya tenía su genio y altanería y ahora sumarle su puesto de capataz, dando órdenes, estando en reuniones y al tanto de todo, le daba un aire de Don, que le hacía pensar que era él el dueño de la finca, los problemas con él no eran nuevos, siempre fue problemático, pero buen trabajador, pero su lengua y sus acciones lo estaban llevando a una fosa profunda de la que no iba poder salir. Los días sucedían uno tras otro sin cambios ni problemas mayores. El administrador venía muy poco, sólo daba órdenes por medio de Tomás o a veces, él tenía la osadía de darlas sin consultar siquiera, pero cada quien con su tema. Ya a mitad de la temporada, comenzaron unas lluvias que hacían imposible llegar hasta el terreno tan blando, lo que no nos permitía trabajar. Comenzó a perderse el grano maduro y el verde seguía madurando, aquí todos íbamos a perder. Que racha y nadie despertaba para que hiciera recapacitar al hacendado. El barranco se hacía más profundo y los que vamos a caer somos los que trabajamos, que ironía.



Las lluvias amainaron y mientras regresábamos a nuestras labores llegó a la finca una mujer de cuerpo de gran volumen, alta, muy blanca, a la que llamaban la tía. Nadie definió de quien era familia, y al fin era la tía, familia de nadie, que cuando hablé con ella descubrí por su acento español, el porque de su apodo. Su nombre era Severa Gimeno.





Aunque me mantengo realizando otros trabajos en la hacienda, el llamado a recoger el café me anima muchísimo y aquí nuevamente. Pero que desgracia Tomás y Juan González nuevamente al frente, que dueto tan miserable e insoportable, pero voy a mí. Este año vino menos gente y tristemente hay mucho fruto que recoger, que si no se establece un plan para recogerlo a tiempo, gran parte de ese fruto se perderá. El alemán y el administrador tenían que ver más allá, no hay recogedores y sobra café ¿qué se va a hacer?. Ya pronto comenzarán las culpas y a quién culpar, ¿quién estaba antes?, ¿cuáles eran sus manejos?, exceso de gastos, exceso de empleados, ventas y otras tantas faltas que intentarán encontrar.



Ya se escuchan los rumores de las variedades de café comprado en Colombia y Costa Rica sin que hubiese necesidad, que si es la misma calidad de grano, que trajeron enfermedades al cafetal, en fin, levantando ronchas por doquier. Las reuniones eran diarias y se escuchaban los nombres de los jefes pasados que Beltrán dijo, que Pagán trajo, que López autorizó. Parecía que estaban pasando lista de los antiguos jefes y para ellos los culpables de que se fuera a perder esta cosecha. Entre reunión y reunión, no se hizo nada con la falta de gente para el recogido. La mayor parte de la cosecha se perdió, por falta de trabajadores y por el que almacenaron y no se logró vender. La tía comenzó a dejarse ver más a menudo y a intervenir en la toma de decisiones, lo que enfureció al administrador, al punto que le pidió que abandonara la hacienda. Desde ese día los problemas se suceden uno tras otro sin que haya solución, ni empeño en solucionarlos.



Aunque se perdió gran parte de cosecha, los hacendados seguían confiando en sus empleados y en que la próxima temporada sería mejor. Y en eso estamos todos esperanzados. Un nuevo año, un nuevo día, un nuevo aire, una cosecha con mejores resultados,seguimos esperando a que llegue la recogida.



Tomás regresó a la finca a petición de los hacendados, recibieron información de que su desempeño era pobre y que se le culpaba por la pérdida de la cosecha, la Tía y el administrador, lo habían lanzado al pozo para salvar su pellejo. El no tenía idea de lo que le esperaba, pero el desenlace iba a ser uno inesperado.



Tomas era tan astuto que se las arreglo para salir del problema y para sorpresa de todos, se convirtió en la persona de confianza de los hacendados, con fe ciega y mano libre, ya iba camino a convertirse en el administrador del cafetal, y todos pensaban, pero si es tirano, irreverente irrespetuoso y tiene todas las actitudes negativas existentes, como es posible. Esto va por mal camino y la solución no se ve por ningún lado. ? que nos espera?

miércoles, 21 de octubre de 2009

Carta a Sylvia Rexach

Hola! Te descubrí por accidente, guardada en el baúl de los recuerdos, ese en el que se supone está todo lo que queremos, pero que muy pocas veces cotejamos si lo guardado está en buen estado todavía.
Los recuerdos no son míos, son de mi padre, que bohemio al fin sucumbía a las hermosas letras y melodías de tu inmensa creación. Apenas te escucho y el sonido que emana de esos discos hace que se muevan en mi toda clase de sentimientos. Con tu música he llorado porque aunque joven, ya he pasado por varias desilusiones, y entonces, cuando me siento entre olas y arena, se recrea en mí el recuerdo de algo pasado. Y un matiz de amor me arrulla al anochecer. No tengo conocimiento de toda tu obra, pero cuanto daría por haber sido parte de tu vida. De noche mientras duermo llegas a mis sueños y componemos hermosas canciones, es como si fuera tu grabadora, pero al despertar no recuerdo la letra, y se me va el día esperando volver a soñarte. Es más, sin ser atrevido, ni querer ofenderte, creo que me estoy enamorando de ti. Imagino tus días. Las musas peleándose por entrar en ti. Y tú esplendorosa reina del "feeling", agarrándolas con fuerza para que no se escapen.

Te confieso que ha sido fácil amarte. Tu verso y poesía no pueden pasar inadvertidos ante ningún oído. Por el momento me voy a dormir escuchando tu música, para ver si puedo hallarte en mis sueños nuevamente.

Anoche volví a soñarte y para mi sorpresa al menos recuerdo el título de la canción "Lindo Gran Amor", para dedicársela a Sharon.
Espero poder recordar más para así hacerle un regalo a ese ser extraordinario a quien diste vida. Te cuento que es una excelente actriz, lástima que no haya taller para que pueda explotar su talento. Pero te digo que de estar aquí, serías la madre más orgullosa del mundo, por haber procreado un ser de tan buenas cualidades, un ser humano excepcional.
Si supieras que a veces pienso porque me escogiste para seguir adelante con tu música y traer al presente los versos que dejaste en el tintero con tu prematura muerte.
Nuevamente me despierto buscándote en mi mente. Que has dejado en mi memoria, en mi inconsciente? Para mi sorpresa hoy tengo un recuerdo vivo y me dirijo al escritorio a plasmar palabras que me llegan como un torrencial aguacero...

Dedicado a Sharon Reilly Rexach

Yo por ti logré ser lo que fui
Tú en mi vida fuiste más que el amor
yo a tu lado siempre viví
fuiste tú quien a mi alma dio voz.

Tú llenaste mi vida de luz
en la oscuridad que siempre vagué
tú me diste y fuiste solo tú
mi tesoro, mi niña mujer.

Tú escribiste mi bella canción
la que te canté y recité
fuiste parte de mi creación
fuiste Silvia y Sharon a la vez.

Te bendigo hoy de corazón
muchos años por esto espere
mientras escuches de mi una canción
sabrás que te amo y siempre te amaré.

Esta vez el mensaje llegó completo. Logré plasmar en versos el recuerdo de mi sueño, Y vuelvo a preguntarme en que misión deseas que te ayude?...

Han pasado varios días que no te sueño. Escucho tu música diariamente y me emborracho de sentimiento pensando que estamos en una mesa bebiendo ron y disfrutando de tus versos.

Hace treinta días que no vienes a mis sueños, al fin he comprendido que tu mensaje fue enviado. Ahora me conformo con escuchar las privilegiadas voces que decidieron interpretarte. Te agradezco la confianza que depositaste en mí para escribir tus versos.
Espero algún día ser famoso igual que tú.



Amaury Enrique González Rolón
Todos los derechos reservados

La casa de la playa

Apenas llevo minutos frente a la costa de mi Salinas y los verde azules de su bello mar me hipnotizan en su vaivén. Solo aquel que nunca ha vivido cerca del mar puede darle la espalda pues no le conoce.
Hace años disfrutaba de sus espumosas olas cuando me iba a escondidas a nadar. Hoy a mis cuarenta años solo me queda el recuerdo de aquella infancia sana, aunque muy pobre. El sonido de las olas al llegar a la orilla me invita a zambullirme como si aun reconocieran mi rostro, pero eso ya no es posible.
Me posiciono lo más cerca que puedo del agua, pero no me toca. Los palmares se han disminuido. Las pocas palmas se ven mustias y llorosas.

Pero por fin he vuelto a la casa de la playa, de pilotes fuertes pero azotados por el mar. El piso apenas existe y la madera roída de las paredes casi no puede sostener el techo de zinc.

Han pasado apenas veinte años desde que me fui, pero aun puedo rememorar los mejores momentos de mi infancia y juventud. Ya no tolero bien el sol y me resguardo en el baúl de mi auto. Me parece estar en una isla desierta. En horas solo he visto pasar a dos niños en bicicleta y los aleluyas en su culto dominical en el parque infantil recién construido.

Las nubes hacían que los tonos de luz cambiaran constantemente y su efecto en el agua era inevitable. La turbulencia del agua fue disminuyendo mientras pasaba el tiempo. Me aventuré a entrar a la casa para intentar rememorar su hermosura de mediados del siglo pasado. Me detuve en el balcón sorprendido de encontrar el número 16 que identificaba la casa para la repartición del correo, y reviví aquella escena cuando apenas con cinco años la abuela me dejó recibir a Don Felipe el cartero, mientras ella le conseguía una taza de café. Que triste estaría la abuela de que la casa no se hubiera conservado. La sala principal enorme con un juego en caoba y pajilla, sofá, butaca y mecedora, de la que me caí varias veces por mecerme muy fuerte.

Amo y añoro esos años tan felices de mi niñez donde las preocupaciones no pasaban del baño dominical, más bien estrujones, para regresar limpios el lunes a la escuela. Pero cuanto daría por estar viviendo esa etapa nuevamente.
Un falso olor a café y hierbabuena me llevaron hacia la cocina en la parte posterior de la casa. Sin darme cuenta en un segundo recorrí la casa hasta el final. Pude ver a mi madre preparando el desayuno y al abuelo y papá preparándose para ir a trabajar.
Mi vida si que era hermosa. ¿En que momento se habría trastocado para cambiar mi existir?

El sonido del mar me trajo a la realidad. La cocina destartalada con su estufa de gas corroída por el moho y salitre, cubierta de telarañas y polvo, la nevera sin puerta, que desilusión.
Ahora me pregunto porque mi cuarto estaba entre la sala y el comedor y no al final del pasillo del mismo lado que todos los otros cuartos. Cuantas maldades y momentos felices me trajo entrar en aquella habitación. Mis ojos se humedecieron. Recordé que la abuela decía que lo que es del mar al mar regresa. Y aquí esta Francisco Sánchez Girón “El Pollo” regresando a sus raíces. Inevitable.


Amaury Enrique González Rolón
Todos los derechos reservados

El despedidor de duelos

Tengo 76 años y mi vida ha transcurrido entre las madrugadas de los cañaverales y los atardeceres camino a la montaña. He sido muy trabajador y responsable, pero por lo que seré recordado es por el inmenso don de palabra en los momentos de dolor de mis amigos y vecinos y hasta de desconocidos. Hoy es 23 de febrero de 2003 y nuevamente estamos en la entrada del camposanto. Puedo ver a mí alrededor la muchedumbre parlanchina y llorosa, y aunque sé que estoy aquí no logro establecer mi ubicación.
Frente al féretro de quien vamos a enterrar, está un joven blanco, delgado de cabellera negra y abundante. No logro distinguir su rostro, pero si él está en ese lugar, que usualmente ocupo, ¿Dónde estoy yo?...

Recuerdo la primera vez que estuve aquí. Fue en el sepelio de Mercedes Blanco: la mejor cocinera del pueblo, esto sumado a su extraordinaria figura y belleza, su tez negra y su sencillez, despedir el duelo fue un bocadillo aun para mí un principiante en esas lides. Me supo a gloria y logré mi cometido sin mayor dificultad.

A partir de ese día, la mayoría de los dolientes al verme llegar solicitaban mis palabras para despedir a sus muertos, y yo lo hacia mientras me paseaba entre la tristeza y la gloria de saberme necesitado en un momento tan apremiante. Recuerdo que al llegar al sepelio de Jorge Almonte, un extranjero casado con la hija mayor de mi compadre Francisco, todos estaban tan inmersos en su dolor que no podía pronunciar palabra y yo presto a salvar la situación, comencé a despedir el duelo anunciando que el cadáver era el de una mujer abnegada y sacrificada que dividió su vida entre Dios y sus hijos. Mientras hablaba notaba como las caras de los presentes iban cambiando, llantos, risas, hasta que alguien me informó sobre mi equivocación. Error craso, pero pude salvarla diciendo que había llegado al funeral equivocado. Luego de las disculpas, procedí el duelo como siempre, pero al no tener mucha información del difunto, presenté una oración que la multitud siguió y nuevamente salí airoso.
Mis visitas al cementerio se hicieron más seguidas, a veces llegaba a la hora de almorzar y si llegaba algún entierro dejaba de comer y emprendía mi labor entusiasta y orgulloso. Con el pasar de los años me hicieron encargado del cementerio, que mejor oportunidad estando allí presente. Así logre estar presente en todos los entierros, de pobres, ricos muertes naturales o accidentes, siempre estaba presente.

Para no caer en la repetición fui aprendiendo de los más estudiados, aprendiendo nuevas palabras y su correcta pronunciación, aunque no supiera leer ni escribir. No recuerdo cuantas veces he estado parado en esta entrada del camposanto para despedir un duelo. Solo sé que las veces que lo he hecho he logrado transmitir el sentir de los familiares a los amigos presentes. Lo único que sé es que ha sido muchas veces y esas tantas veces he sabido también compartir el dolor más allá de la palabra.

El sepelio de Emilio, el hijo mayor de Josefa y Antonio, trajo lágrimas a mis ojos, y como no, solo tenia dos añitos cuando murió de pulmonía. El solo pensar que enterraban un niño me sumió en una tristeza de la que logre salir con el pasar de los días. A esa tumba iba todos los días y le dejaba una flor, comprada o de las tumbas repletas de flores.

Ya recuerdo el rostro frente al féretro, es Enrique, el americano. Siendo así escuchare para ver como logro incorporar sus ideas al próximo duelo que despida.

Buenas tardes compueblanos, como de costumbre estamos reunidos despidiendo a un amigo que por muchos años sirvió a nuestro pueblo y nos consoló en la tristeza y compartió las alegrías. Un trabajador incansable y un amigo sincero. Un hombre de principios de siglo, de cuerpo tosco y mirada fría…

Mientras Enrique hablaba fui encontrando mi lugar. Estaba muerto y me despedían, y aunque me sabía querido, el sentimiento de los presentes lo sobrepaso. Esta vez entrare al camposanto para no salir, para descansar donde siempre viví…
…este es el último adiós del despedidor de duelos

Amaury Enrique González Rolón
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Gatas entre velos

Las hermanas Insúa no tienen reparo en mostrar su sensualidad, pero en el pueblo en donde viven las reglas las tienen atadas a satisfacer sus necesidades carnales solamente en su hogar y que no estén a la vista de varón alguno. Sus pasiones ya han sido causa de disputas y rencillas entre algunos amantes enfurecidos. Dicen que quien las posee jamás querrá tener otra mujer. Pero aun así se han convertido en el sueño y deseo de todo varón. El que las hayan obligado a estar en soledad, ambas han hecho de su virtuosidad un rito que las satisface más allá de la necesidad de un hombre.
Isaura se adentra en su habitación como de costumbre contoneando su cuerpo bien formado y tostado por el sol del caribe. En su supuesta soledad se permite hacer lo que sea, dueña de su cuerpo y esclava de las pasiones que en él guarda. Sus ventanas visten sedas claras que permiten que la luz pueda entrar y crear una atmósfera sensual en la que su mente viaja y realiza toda clase de fantasías. Desde la oscuridad su admirador la observa y también viaja en esos sueños de sensualidad y deseo carnal que no puede realizar. Cada noche que pasa la intensidad del deseo crece. La luna se hace cómplice de estos amantes que no tienen idea que se hacen el amor a la distancia. En algunas noches, su única vestimenta son las sedas de las cortinas en las que se cubre haciendo movimientos que despiertan la pasión y el deseo de su amante secreto. Josué piensa que desde la distancia tiene más posibilidad de amar a Isaura porque por ser ella tan bella y sensual, su intelecto y poca belleza no lo ayudarían. Ina la hermana de Isaura también juega en la oscuridad donde realiza bailes exóticos creando una especie de fiera que nada tiene que ver con su personalidad real. Al terminar los días en la biblioteca, se marcha al granero tras la casa y allí se convierte en la odalisca de los más ricos del área. Contrario a su hermana ella generaba dinero de sus pasiones, mientras Isaura generaba pasiones de sus deseos. Entre día y día el amante oculto intentaba mostrarse, pero su cobardía no lo dejaba llegar a realizar su sueño y se mantenía en observación a la distancia y de ahí decidió comenzar a describir a su amada… He visto la madre naturaleza desnudarse ante mí, sus altas montañas se dejaban acariciar por el cielo que la mojaba con la excitación que ésta le provocaba. De vez en cuando el sol la hacia calentarse hasta que su sudor corría por sus laderas y llanos hasta llagar a su río de inmensa flora. El caudaloso río seguía hacia el mar donde éste le acariciaba sus orillas con el vaivén de las olas y de nuevo, evaporaba el sol sus aguas. De noche la luna con sus rayos de plata le dibujaba curvas precisas y su hermoso pelo negro lo hacia brillar colocándole estrellas que dejaba caer. Que suerte he tenido de poder encontrar la mujer más sensual en la tierra y que día y noche me enferma de pasión pero me libera de la inmensa soledad en que vivo.
El deseo y la pasión no disminuían y entre el velo de la noche Isaura se adentraba en el bosque a bailar su danza, como las aves cuando provocan a sus machos con movimientos para que vengan a copular. Su cuerpo espectacular no dejaba de incitar los más bajos deseos en Josué, pero ella ajena a todo seguía su rito nocturno para liberar toda la sensualidad y pasión que posee. A pesar de toda su cadencia, era una chica sana y humilde. Sólo tenía en sí unos sentimientos intensos que no lograba controlar. En la medida que los años pasaban su sensualidad aumentaba por las experiencias que adquiría. Al pasar frente a los hombres los piropos no cesaban. Un día, sorprendida escuchó uno que le provocó pasión inmediata ¡Quien fuera chocolate para derretirse en tu boca! Ella rápido pensó en la sensación del dulce en su lengua derritiéndose con el calor de su boca y sintió la excitación de su cuerpo manifestarse humedeciendo su ropa. Entre tanto piropo se fue a su casa a jugar consigo misma y descubrir los sentimientos que tantas veces disfrutaba a solas. El sonido del río y las aves la sacaron de su éxtasis y buscó en ellos una razón nueva para despertar sus deseos. Ya había descubierto las diferentes razones de porque seguía sola. Su cuerpo le había enseñado a satisfacer sus instintos carnales en soledad, aunque no era ajena a las caricias y mimos de los hombres, pero ella sabía que con su lujuria y deseo lograba llegar a la excitación mayor que ningún macho le podría brindar. Isaura continúa en su pueblo despertando las pasiones de los hombres, en especial las de su amante secreto, pero para ella, despertar su sensualidad y sexualidad a solas sigue siendo más gratificante. Isaura se sabe bella y ya no teme a mostrar su cuerpo. Sin tapujos ni cobijas ahora se arriesga a salir al balcón de su casa para bailar con el sonido del aire entre los árboles, pero se pregunta ¿Bailo para ellos o ellos bailan por mi? Me siento cual gata juguetona buscando encender la pasión del que me mira, y mientras haya naturaleza y seres que me admiren las curvas de este cuerpo que he glorificado seguirán despertando la pasión de todo el que me vea. Si alguno se atreve, lo invito a despertar a la gata dormida entre los velos de la imaginación.


Amaury Enrique González Rolón
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